Autismo: mitos y realidades

Jul 20, 2016 | Opinión

Eduardo Viloria Daboín

Aunque la lucha por informar y sensibilizar a la sociedad sobre el autismo ha venido obtiendo logros, todavía, en esta segunda década del siglo XXI, siguen existiendo falsas creencias sobre el autismo. Aquí algunas de las más comunes.

Se cree que las personas con autismo prefieren aislarse. La verdad es que las personas con autismo desean socializar pero no saben cómo hacerlo, y realizan grandes esfuerzos por lograrlo.

Suele pensarse que el autismo solamente está presente en la infancia, y con frecuencia se habla de “niños con autismo”, o “autismo infantil”, pero el autismo es una condición que está presente en todas las etapas de la vida.

También se piensa que las personas con autismo son incapaces de sentir o expresar afecto, aunque ríen, lloran, se enfadan, dan besos. Lo que pasa es que a veces, debido a su forma de pensamiento distinto y a sus problemas sensoriales, les cuesta expresarlo.

Otro mito es que no hablan. Pero sucede que muchas personas con autismo hablan y mejoran sus lenguaje a través de terapias. Además, hablar es solo una manera de comunicación. Con una intervención correcta, quienes no hablan pueden desarrollar otras formas de comunicación.

Una de las falsas crencias más generalizada es que todos(as) los(as) niños(as) con autismo son “genios” o que tienen algún talento especial. Pero lo cierto es que los niños y niñas con autismo pueden tener varios resultados en sus rangos de coeficiente intelectual. Como otras personas, tienen sus fortalezas y sus debilidades.

Otra idea equivocada es que las personas con autismo no pueden ir a las instituciones educativas regulares. Pero es un hecho que las personas con autismo se benefician enormemente de la integración en la vida escolar o académica regular. Solo los casos más severos tienen dificultad para integrarse a esa dinámica y ameritan otro tipo de integración.

Asimismo, se cree que la personas adultas con autismo no pueden trabajar. Pero la realidad es que, con una atención adecuada constante desde la infancia, una persona con autismo puede desarrollar habilidades académicas y laborales que le permitan incluirse en el mundo del trabajo, incluso con acompañamiento, de ser requerido.

En lugar de repetir ideas, datos y versiones sobre al autismo de las cuales no estamos seguros(as), es conveniente informarnos, leer un poco, verificar lo que escuchamos que se dice, para ayudar a la sociedad toda a conocer, descubrir y comprender el autismo desde su verdad, que es compleja y difícil, pero también hermosa y gratificante.

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